¿Sientes que gestionas bien tu día a día, pero sin embargo no consigues visualizar más allá de unas simples semanas? ¿Sientes que consigue mucho control pero que aún así te falta perspectiva?

Si estás en esta situación, la matriz de autogestión te indica que eres un microgestor, implementador.

La tendencia en esta situación es la de ser excesivamente ordenado y estructurado, permitiéndote desde un enfoque meramente sistemático centrarte en llevar a cabo tu compromisos adquiridos. Esto te lleva de forma natural a la sobreorganización, a ejercer un excesivo control en tu día a día hecho que te impide levantar la mirada para ver más allá de unas semanas. Controlar demasiado puede llevarte de forma inevitable generar una falta de control general en tu vida.

Imagina por ejemplo a un tenista que trata de ejercer el máximo control sobre sus golpes durante un partido. Si no tiene el enfoque adecuado y no consigue entrar en su zona, tenderá a golpear fuertemente las bolas, acabando estás inevitablemente en el fondo de la pista. Si tu sistema es demasiado rígido con objeto de controlar en exceso, al final sentirás que vas perdiendo el control, de ahí que tengamos que simplificar nuestra gestión lo suficiente, pero no tanto, como para conseguir el nivel de control adecuado que nos permita integrar de forma sistémica todas nuestras estrategias de nivel superior, es decir, ganar perspectiva.

¿Cuándo considerar que la estructura es suficiente? En mi opinión la respuesta es sencilla, cuando te permita incorporar en tu proceso de toma de decisiones todos y cada uno de tus niveles estratégicos de tu vida.

Por otro lado, es necesario tener cierto grado de estructura organizativa, dado que ello te aportará la capacidad de llenar todos aquellos huecos vacíos, hecho que te permitirá marcar las resultados como alcanzados y las acciones como realizadas.

Es imposible estar enfocado de forma consciente en tu propósito de vida y al mismo tiempo enhebrar una aguja. David Allen

Cuando te concentras en tu sistema organizativo y más concretamente en el hecho de hacer, es complicado tener la mente en tu visión y en tus resultados de cara a futuro. De alguna manera perdemos cierto nivel de perspectiva cada vez que nos encontramos en esta situación. Esta situación forma parte de manera inevitable de la propia naturaleza de la conciencia.

De alguna manera la clave para superar este aspecto es ser capaz de desconectar y/o si fuese necesario proceder a modificar la estructura o los procesos que te impiden ganar altitud, saber cuando has de poner el foco en otro nivel e incluso cuando has de sacrificar un sistema que está frenando tu desarrollo, tu crecimiento y en definitiva tu productividad.

Si te encuentras en esta situación es un buen momento para reflexionar y analizar que esta ocurriendo exactamente. Ello te permitirá actuar y dar el salto hacia el equilibrio entre tu control y tu perspectiva.